Quelación Intravenosa
La terapia más efectiva para combatir la arteriosclerosis y....
Limpiar las arterias, consiguiendo así un mayor flujo de sangre en el organismo, y eso representa una terapia eficaz, especialmente con carácter preventivo, en caso de angina de pecho, infarto del miocardio, ACV y HTA. Permite combatir las enfermedades degenerativas (Parkinson, esclerosis múltiples, Alzheimer, entre otras).
Elimina los radicales libres, los metales pesados y es un excelente método preventivo que puede incluso retardar el envejecimiento.
¿Y cómo se puede probar y objetivar esa eficacia?
Hay pruebas concluyentes que determinan de forma objetiva sus beneficios. No se trata, pues, de que los enfermos admitan encontrarse mejor, sino de que esa impresión puede evaluarse de forma científica, tanto cualitativa como cuantitativamente.
¿Y en qué procesos patológicos se obtienen mejores resultados con la terapia de quelación?
En primer lugar, la arteriosclerosis, como forma global de afectación primaria de todo el sistema vascular.
Luego, dentro de esta patología general, podemos señalar que algunas de sus indicaciones responden mejor que otras.
En este sentido y por orden descendente, está sobre todo indicada en los siguientes casos:
- Patologías de las arterias coronarias
- Patologías de las arterias cerebrales
- Patología de las arterias en general
- Antienvejecimiento
Basta con tan simple enunciado para entender la importancia de la quelación. Luego, deberíamos abrir un amplio capítulo de todas aquellas patologías derivadas del daño ocasionado por los radicales libres.
¿Incluido el tratamiento del cáncer?
No presentamos la quelación como tratamiento específico de los procesos cancerosos, pero sí como método coadyuvante por su acción opositora de los radicales libres que, como sabemos, participan en la patología.
¿La quelación podría prevenir también los procesos degenerativos?
Todos los procesos crónicos degenerativos vienen precedidos por periodos, en los que no hay síntomas algunos; a veces tarda en manifestarse el problema hasta décadas
Pero la ausencia de síntomas no es equivalente a salud: sentirse bien y estar bien no es la misma cosa
Actualmente, se acepta que los radicales libres tienen un papel determinante en la mayor parte de las patologías degenerativas y, como quiera que con la quelación se los ataca frontalmente, la terapia puede ser útil en tales casos.
Lo más importante sería atajar el problema en sus fases incipientes sin esperar la manifestación de la enfermedad.
Quizás la carencia más importante del sistema ortodoxo de salud es su orientación primordial de actuación sintomática con ausencia total de esquemas de actuación preventiva de procesos degenerativos.
Estamos inmersos en una medicina dirigida exclusivamente a la patología. Y la arteriosclerosis define perfectamente este dilema. Para que una coronaria dé síntomas de insuficiencia, su calibre tiene que haberse reducido en un 65%. Es decir, hay un proceso silente de muchos años en los que la actuación terapéutica sería mucho más eficaz y la regresión de unas lesiones incipientes una realidad posible.
¿Cuáles son esas medidas adicionales que se pueden tomar entonces en los casos de patologías degenerativas?
Primero, una planificación nutricional. La alimentación adecuada puede representar la mejor y más inocua farmacia: el alimento como medicamento, según la más pura doctrina hipocrática.
El ejercicio físico como tónico general es una ayuda necesaria para el establecimiento de una circulación colateral adecuada.
Como curiosidad, el ácido láctico producido en el curso del ejercicio físico es un excelente quelante.
Por último, tomaríamos en consideración técnicas de relajación mental para reducir el grado de estrés.
¿Es entonces la quelación una alternativa a la cirugía?
Lo digo porque la cirugía de bypass coronario está firmemente establecida como principal tratamiento de la arteriosclerosis coronaria.
Debido a esta controversia —tratamiento en vez de cirugía—, la quelación no estaría bien vista entre los cirujanos cardiovasculares. Quizá porque la reducción de cirugías podría calcularse en un 90%.
No voy a entrar en controversia con el papel de la cirugía, pero conviene no olvidar, sin negar el impacto de las gestas quirúrgicas modernas, que la cirugía es el fracaso de la medicina.
Afirmar que quirúrgicamente podemos resolver un problema bioquímico complejísimo es una auténtica utopía. Por medio de la cirugía del bypass podemos salvar una zona ocluida por una arteria, pero no actuamos sobre el proceso causal de la arteriosclerosis.
¿Puede o no la quelación hacer innecesaria la cirugía de las arterias coronarias?
Cada terapia tiene sus indicaciones precisas. Podemos afirmar que, gracias a la quelación, se hubiera podido salvar un enorme número de miembros que fueron amputados y se hubieran eliminado gran número de pacientes de la lista de espera de cirugía de bypass.
¿Por qué no está más extendido un sistema terapéutico como este si se pueden obtener tan buenos resultados?
Volvemos al eterno problema con que se enfrenta cualquier conocimiento o método de tratamiento revolucionario. Primero, la controversia inicial sobre sus efectos. Segundo, el desinterés de la industria farmacéutica, al no poder explotar este producto. Tercero, el desconocimiento de los profesionales de la medicina. Y cuarto, en el caso de los países con medicina socializada, que cubre el 100% de la población, el hecho de que esta terapia no entre dentro del cuadro de los tratamientos aprobados que paga la seguridad social.
Como tampoco entran la homeopatía, la acupuntura o la neuralterapia, por poner solo tres ejemplos entre otros muchos, a pesar de que se conoce con certeza su utilidad terapéutica